Permitirme que vaya a vomitar.
Ya estoy de regreso. Hoy hablaremos de el segundo libro de la saga Escrúpulo. Hasta ahora todo es muy bonito, y todos son felices y comen perdices. Como tal, deciden celebrar una fiesta de cumpleaños. El problema es que Bella se corta y uno de los hermanos se lanza para comérsela. Edward se siente muy mal y recapacita ante esta circunstancia. Esta raro durante días y evita a su amada. Decide quedar con ella y llevársela a un bosque cercano a su casa. Le dice que se marcha y que no la quiere. Se va dejándola allí sola. Es el momento dramático del libro.
Pongámonos serios.
Pero Bella, ella que sabe que su vida es una mierda y todo sale mal hasta cuando es feliz tiene una gran idea.
¿Qué puedo hacer ahora que mi amor me ha dejado? Me adentrare en el bosque, yo, que no tengo capacidad de orientación y soy nula en actividades campestres, y correré sin rumbo entre los árboles mientras anochece, en este bosque lleno de animales salvajes, lejos de la civilización. Pero de tanto correr me he cansado, así que será mejor que me tire aquí, entre estos matorrales a dormir, ahora que es tarde y esta oscuro y soy un blanco fácil para los lobos y los osos.
Primera prueba de delirios producidos por las drogas y las ansias de suicidio.
Por suerte su padre es policía y con la ayuda de algunos vecinos la encuentran. Ahora la chica se tira días y días con pesadillas, sin comer, y mirando a la ventana de su habitación viendo los días pasar.
Otra prueba de que no tiene aprecio por su vida ni por su salud. ¿Y porque no cogiste la recortada de tu padre y nos hiciste un favor a todos e impediste la aparición de un tercer libro?
Pero claro, resulta que nos habíamos olvidado del jovenzuelo indio que esta enamorado de la protagonista, y sufre en silencio porque ella solo quiere ser su amiga.
Me aprovechare del joven indio, que ahora esta algo mas grandote y cachas, se ha cortado el pelo y parece un actor de película porno. No quiero nada con el, porque ante todo amo a Edward, pero como el hace todo lo que quiero y me mantiene entretenida podría hacerme pasar el rato, le caliento un poco, le hago pensar que tiene posibilidades y si veo que intenta algo le digo que amo a otro.
Muy bien Bella, ¿y porque no ejerces la prostitución entre los indios y así te ganas unas perrillas en el verano en lugar de trabajar en la librería que no te da para mucho? Solo hay una palabra que te describe desde el principio hasta casi el final del segundo libro: ZORRA. Aprovecharte de un menor que sabes que esta pillado por ti no esta bien, por muy mierda que creas que sea tu vida porque el vampiro se ha marchado.
En esta parte del libro podemos observar como a la autora le ponen chota los jovenzuelos latinos, y probablemente se tocase imaginándose al que ella creía que podría ser Jacob.
Pero claro, Bella de repente tiene delirios, ¿le das a la coca verdad?, y cree ver a Edward cada dos por tres, así que decide tirarse por un acantilado. MATATE YA POR DIOS.
Pero los niños indios la salvan. Malditos. Y Bella cree ver a la novia de su secuestrador del primer libro, que viene por venganza, ya que Edward mato a su novio.
Una parte del libro es puro rollazo, Bella otra vez escondida para que la tía esta no la encuentre, lamentándose por su miserable existencia, mientras los niños indios lobos (Vaya, ¿licántropos? Que original. Noooo. Nos ha querido engañar, son cambiaformas, pero es que su tribu se baso en los lobos para transformarse. Stephenie es lista) la protegen y buscan a la vampira pelirroja, etc, etc, etc.
Y en la otra parte del mundo, Edward cree que Bella esta muerta, así que emulando a Romeo y Julieta, se quiere suicidar. Que romántico. Va a la ciudad de los Vulturis, una familia vampirica muy aristocrática y mala, mala, mala, y decide en mitad de la plaza central, en las fiestas, aparecer sin camisa, a plena luz del sol, para que los humanos descubran que su piel no es normal porque brilla mucho y es que es de 18 quilates. Fíjate. Pero como esto va en contra de las normas vampiricas (alegoría a la Mascarada) y los descubrirían, los Vulturis tienen que tomar medidas y matarlo por ser tan rebelde.
Pero Bella se entera y tiene que ir a salvar a su amado dejando solito al lobo indio. Que ha sido su pañuelo durante todo el puto libro.
Logra salvarlo, sin antes dejar a uno de los jefes de los Vulturis patidifuso porque ella es una chica muy especial: nadie puede controlarla mentalmente.
Vaya por dios, si al final esta chica fea tiene algo por lo que sentirse única. ¡Niñas engendro del mundo, tenéis esperanzas!
Así que siente curiosidad por ella y desean tener a Edward y a la chica con ellos. Pero la pareja, que son buenas personas y no quieren ser malignos dicen que no, y les dejan marchar.
Vuelven a casita todos juntos. ¡BIEN!
A todo esto, una tía de instituto deja todo de lado, sus estudios, a su padre, sus amigos, para irse a un pueblo alejado italiano y nadie nota nada. No pasa nada, ella es una heroína, y no nos referimos a la que ingiere solamente.
Pero la vampira pelirroja aun sigue por ahí y montan un circo entre los Cullen y los indios en medio del bosque.
Otra vez ocultan a Bella, esta vez entre montañas nevadas, y el niño indio masoquista va con ella a protegerla.
Por supuesto, Edward va con el, ya que tiene celos del niño morocho. Largos y largos capítulos de patrañas, para que al final en tres líneas se carguen a la vampira y todo vuelva a ser como antes.
El niño lobo mas solo que la una, y Bella y Edward felices para siempre.
Continuara...
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